martes, 26 de septiembre de 2017

Viaje de relax a Cádiz.



Nuestra 1ª parada fué en Sanlúcar, no había tiempo para mucho, buscamos la conocida taberna Casa Balbino, en la Plaza Cabildo,14.
Un lugar donde la comida sale muy rápidamente y el cliente la recoge en la barra y se la lleva a la mesa. Era jueves y no había mucha gente. Tomamos un salpicón muy rico, salmorejo aceptable pero no a la altura del que se suele comer en Córdoba, las corquetas parecían caseras pero no estoy seguro, un bacalao a la plancha elegantemente presentado y lo que más me gustó , el calamar relleno de gamba, huevas y más mariscos. Aunque presentado en frío cortado en rodajas y con una mayonesa industrial, tenía un auténtico sabor a mar. Creo recordad que no tenían postres o muy poca variedad así que de la mano de nuestros amigos Juan e Isa nos fuimos a la Heladería Toni dónde comimos el típico de limón, chocolate sin lactosa y stratiaccella. Así pasó nuestro primer día en  Cádiz.



Nuestro 2º día en el Puerto de Sta María comenzó con un desayuno en el Hotel Pinomar, en un bonito salón comedor central, cogimos el coche y fuimos a la playa de Valdelagrana, hacía un poco de aire pero aún así nos acercamos a la orilla y nos mojamos los píes.
A la hora de comer entramos al Romerijo en el Paseo Marítimo, 27.



Como aquí se estila se vende al peso el producto cocinado en unos cucuruchos de papel que se llevan a la mesa. Lo más común es comprar por cuartos de Kilo. 
Sin duda es el mejor jugar para pegarte una buena mariscada.

Nosotros nos decantamos por gamba blanca, langostinos, el famosos cazón adobado y las pavías de bacalao.
Si bien es cierto que el precio es algo más elevado que en algunos chiringuitos de playa, merece mucho la pena por la calidad de sus productos.

También se pueden degustar cañaillas, patas, choco, boquerones, croquetas, camarones, chipirones, bocas, cigalas, nécoras y alguna cosa más que no recuerdo.



A las cuatro y pico echaron el cierre, hasta la noche. Es posible que en temporada alta tengan un horario más amplio.
Por suerte nos pudimos quedar en la carpa el tiempo que quisimos con el crío refugiado del viento. 

Feliz día y hasta la próxima.